Oleee...




                                                                         A ti, con todo lo que odio los toros

Esa tarde, en medio de la Monumental Plaza México sucedió. Después de gritos rosas el hombre cayó al suelo y el animal decidió torearlo. Dejando latidos vacíos. Poniéndole los cuernos a la vida y a la diferencia. Yacía el torero, en medio de la arena. Con todo y su fuerza, su cultura, su deseo de tauromaquia. La gente, paralizada, las voces se encimaban sin diálogo. La angustia corría y el toro estaba a punto de cortarle las orejas...

Juego de manos es de villanos

¡Arriba las manos! Le dijo mientras ponía la pistola sobre su sien. Sin repelar. La ató y la metió a su obscuro automóvil. Le vendó los ojos y la lanzó al asiento trasero con un azotón de puerta.
-A ver hija de su puta madre, ni me diga que pone las manos al fuego por nadie, usted está sentenciada, le dijo. De aquí no sale viva sin rescate. Y probablemente con rescate tampoco. Va a acabar hecha cachitos.
Llegó a su buhardilla, la avento y sin quitarle el lazo de los ojos y ordenó. ¡Agárrense de las manos! o les parto la cabeza.
-No se atreva a ponerme ni una mano encima, gritó de desesperación. La mano es lo que menos importa y la pistola me queda más cerca. Usted me da lo que yo necesito, yo le doy lo que usted no necesita y estamos a mano.
Y esto no es un juego, aquí no va a haber mano negra. Le aseguro. Pregúntele a sus compañeros de oscuridad. Muy pronto su última voluntad va a ser morirse.
Crees que te conoces como la palma de tu mano, pero cada vez que te corte en cachitos te vas a conocer menos. Tú dame argumentos y yo me pongo manos a la obra, mamacita.
Ándale puto, échame una mano porque si no te mato. Aquí todo es con mano dura y nada de "me lavo las manos". Aquí no se muerde la mano que le da de comer.
No se hagan los tontos o me los pongo a mano.

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La autopista del norte





No atardecía nunca, 
la vibración del sol sobre la pista 
y las carrocerías dilataba el vértigo hasta la náusea
Julio Cortázar, "La autopista del Sur"

Querido Cortázar. Hoy sí China te da un feliz y transitado cumpleaños. ¿Quién iba a pensar que uno de tus cuentos se convertiría en hiperrealidad, que rebasaría incluso a la propia ficción? Julio Verne nuca lo pensó pero un día de 1969, Neil Amstrong pisó la luna. Qué casualidad que justo a 96 años de tu nacimiento, China reporta un trancón de 10 días en una de sus autopistas del norte. ¡10 dias! Los automovilistas y transportistas juegan a las cartas, compran noodles vendidos por los aprovechados pobladores locales e incluso regresan a sus casas caminado mientras otros los relevan en el atolladero. No faltarán las monjitas del 2HP pero con ojos rasgados, y más de mil ingenieros que deciden ahora no salir de su coche, también con ojos rasgados. El sol, más fuerte que la realidad, más cerca de Foinainbleu que de Beijing y la espera interminable, al parecer 40 días más.

Hasta la prensa nos revela que, cada día, la ficción se vuelve más realidad y a la realidad no le queda más que asolearse como las llantas de los trailers sobre el asfalto. Kilómetros que van más allá de la náusea.

Feliz y embotellado cumpleaños, Julio.
Quién lo iba a decir.

Aquí la nota
http://www.eluniversal.com.mx/notas/703673.html
Aquí el enlace para los que se han perdido de la Autopista del Sur todos estos años
http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/cortazar/autopist.htm

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Laberintos...

Dicen que lo primero que creó Dios fue la luz. Porque lo demás estaba revuelto. Hasta ella. Extraño, pero ese tal Dios creó también el principio, la creación misma, lo armó con palabras, verbos, ecos en acción que no habían sido creados antes. Entonces, si Dios creó la luz con palabras, ¿las palabras crearon a Dios o ésas ya venían con todo y lo revuelto? ¿Cómo crear la luz al principio si hace falta crear la creación y el principio mismo?

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Dígalo cantando...

Yo no quiero que pienses tanto, Cumbiera intelectual... Mejor dame dame dame todo el power. Es que si no es ahora, ¿será mañana? Ay nena, si tú no estás dame una razón para no morir lento. Ojos de inocente, ¡corazón que miente! Suavemente, bésame. Chiquilla, ¡te quiero!, mi princesa tibetana. Estoy tratando de decirte que... soy, el rey tiburón, que estoy ahogado en un bar. Señora de las cuatro décadas, dime que no, lánzame un sí camuflageado.  Qué bellos son tus ce... de hombre. Perdóname si te nombro mi muñeco de papel. ¿Será tu sonrisa?
Te lloré todo un río, si tuviéramos alas, ¡vuela, vuela! o corre por el boulevard.
Nada te llevarás cuando te marches porque me gusta todo de ti. Yo sin tu amor, me volvería loca...
Quisiera ser un microbito que habite en tu piel, mi pobre muñeca fea. Que te ruegue quien te quiera. Pobre niña rica, si yo tuviera una escoba, ¿cuántas cosas barrería?
Las piedras rodando se encuentran, juntos ir cambiando el destino, porque eres tú mi sol, la fe con que vivo.
Ya no responde ni al teléfono. Te quiero para mí. Mi trébol de buena suerte.
No culpes a la noche, cuando la luna se pone re grandota como una pelotota y alumbra... la calle de las sirenas. ¿Me convierto en marciano?
No rompas más mi pobre corazón de melao. Reina de corazón. Vuelve, que sin ti la vida se me va. Si una vez dije que te amaba hoy me arrepiento, perra arrabalera, porque este amor es cosa de ayer.
Regresa a mí, no digas que esto terminó, yo no te pido la luna...

Tus ojos

Tus ojos son eso que me vio nacer. Que se iluminó con chispas la primera vez que dije papá. Que lloró hasta terminar de llover el día que murió mi abuelo. Que se plagaron de emoción cuando vieron caminar a mi hermano o cada pedazo de una escultura que construiste, con sólo verla desde antes, con sólo verla de lejos, desde el alma. Eso, tus ojos, tu mirada, tu forma de ver, de verme, de quererme. De enojarte, de amar, de sonreir, de decir...
Eso son tus ojos que nunca se pierden. Por favor, nunca.

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No se te olvide el anticongelante
                                         Se te puede desvielar el corazón.

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Cicatrices

Mi abuelo tenía una cicatriz que se convirtió en la señal de no regresar a Polonia. Mi espalda refleja otra en donde me convertí en héroe al salvar a mi hermanito de una gran ola que también arrasó con mi sirenita de juguete que, por el miedo no pudo nadar. Ulises presumió la suya y así reconquistó a Penélope, su eterno amor. Mi pierna tiene otra que siempre me recuerda sentarme bien en los autos. Seguro, las cicatrices son memoria pero... ¿qué pasa si tu memoria huye?, ¿sí tu cabeza decide dejar de recordar las cicatrices y las historias dejan de cicatrizar?

Las ves y son marcas, pero dejas de saber de qué, tu piel y tu alma las conocen, pero tu mente ya no. Tu memoria pierde la memoria pero las cicatrices quedan aunque sólo los demás sepan por qué están ahí.

Sonreir para vender

El otro día descubrí que por más años de ortodoncia no me gusta mi sonrisa. La siento forzada y es real cuando no la busco, cuando ella decide si aparece o no.

Dicen los que "saben" que una sonrisa sutil es la mejor arma para vender, pero cada vez que pienso en eso frente a un cliente todo sale forzado. A veces, he llegado a pensar que mi sonrisa no existe. Es una ilusión. Como si ella me dominara a mí.  En serio, para vender una sonrisa es demasiado. La sonrisa es para respirar o para amar, no para vender porque simplemente ella nos decide y se esfuma entre los dientes.

"Denme un celular y moveré al mundo"

Al parecer llevo semanas enojada con los medios electrónicos (aunque no pueda vivir sin ellos). Es extraño que con cada nuevo gadet la gente se revoluciona y si los básicos como el celular o el internet no te sirven se pierde la manera de comunicarse.

Llevo días esperando la llamada de una entrevista de trabajo y justo ayer se descompuso mi celular. Oh no, caos, puedo perder una oportunidad valiosa porque al rey teléfono se le ocurrió no tener señal y no hay nada que hacerle. Y ni modo, un aparato decidió por mí.

Admito que ayer, mi celular decidió mi plan de vida, había que ir hasta casa del demonio a arreglarlo con un tipo que casualmente se llama "Marco", esperar horas para que al final la resolución sea que el mágico aparatito decidió no tener señal y punto. Enrrutar uno nuevo, cambiar toda tu agenda de lugar y esperar que el nuevo decida no descomponerse en dos semanas. Ahora como bien decía Cortázar "tú no eres el dueño del celular, el celular es dueño de tu vida".

The Blackberry show (o el mal de la morita)

La onda de la Blackberry va en ascenso. Según esto todo se resuelve con esa maquinita y tus diez deditos. Pero la realidad es que ahora ya no eres tú el que controla al dispositivo móvil, el  dispositivo móvil te controla a ti.

De ser una inofensiva morita negra, la Blackberry se ha convertido en la ofensiva de todos los adictos. Los engaña haciéndolos sentir que ella es lo más útil que han encontrado en la vida y que todo se puede hacer a través de ella. Pero ¡oh sorpresa!, ella, la morita, cumple todos sus caprichos a través de los dedos de millones de personas.

No es casual que las malas lenguas cuenten que en los viejos viejos tiempos, la Blackberry era esa enorme bola que le ataban a los presos para que no se fugaran. Ey, portadores de Blackberries, ¿se sienten presos?, mándenme un mensaje a través de su Blackberry.

Telemarketing, extraño vicio

De verdad no entiendo cómo alguien decide hacerse "señorcito o señorita de Telemarketing". Son entes extraños que habitan entre las líneas telefónicas y la mayoría de las veces escuchan el mismo pretexto.

-¿Bueno?, ¿se encuentra la señorita Karin Paulina? o ¿Paulin Karina?, la llamo de seguros Bancomer para venderle lo mismo de siempre, eso que nunca me ha comprado...

-No no se encuentra, mmmh, habla su hermana perdida porque ella no le quiere contestar, llámela más tarde.

Y aún así llaman más tarde. No sé, tal vez el dicho de que el que persevera alcanza tiene algo de razón, ¿o no?

Extrañezas de la comunicación


Hoy en día, saberse comunicar es todo un arte. A veces es aprender a vivir en un universo insólito.

Ayer, intentaba llamar a una amiga, de ésas que tienen el celular último modelo pero nunca contestan. Le marqué a su casa pero nuestra heroica compañía de teléfonos cuestionó mi lógica: El número que usted marcó no existe, favor de verificarlo, gracias. A ver, a ver, vamos por pasos: el número que marqué no existe, ¿entonces cómo lo marqué? Y si no existe, ¿cómo lo verifico?  Todo un cuestionamiento existencial.

Le mandé un mensajito al celular pero obviamente ni le llegó. Nuevamente la presencia de la Ley de Murphy, porque eso de los mensajitos es todo un tema: para escribirlos se requiere una agilidad manual que ningún adulto mayor de 50 años podría adquirir, cuando te urge contactarte con alguien se te acaba el crédito y aunque tu celular esté descompuesto, el mensaje que siempre llega es el de tu jefe pidiéndote que te regreses a las diez de la noche, como por arte de magia.

Me impresiona cómo los teléfonos celulares y los medios electrónicos han cambiado nuestra manera de vivir. Puedes estar en una comida con amigos que no has visto en años, frente a frente, con los chismes que  ansiabas saber desde hace tiempo y si llega una llamada todo se paraliza. Tras el proceso de encontrar el celular dentro de la bolsa es indispensable contestar, sea quien sea, porque la curiosidad no puede esperar.

Estas extrañezas han logrado cambiar hasta nuestra forma de ligar y tener un date. Ya no hay manera de quedarse sentada esperando una llamada por horas en casa (aunque todas digamos que nunca lo hicimos). Tampoco los hombres pasan días frente al espejo practicando el ¿bueno?, ¿podría hablar con..? Ahora, es chamba de cinco minutos, agregas a la chica en cuestión en el Messenger y hasta ves sus fotos en Facebook. El emoticon es una manera de contacto y con sólo un click puedes bloquear a cualquier insistente. Además, con un solo vistazo sabes si la candidata está casada, divorciada, en búsqueda o en conflicto.

¿Quieres mostrarle tu talento o tus altos índices de popularidad? Sólo hay que enterarla de tu gran récord en el juego de la granjita o en tu conteo de besos. O por qué no, ¿quieres borrar a alguien de tu vida? Sácalo de Facebook.

Babel.net

Esto del Internet si no estás en onda, como bien decimos, no es nada fácil, hay que entrar en la Babel de los idiomas, aprenderse términos que cualquier día de la semana harían enojar a los abuelos de la Real Academia de la Lengua Española.

Ya no entras ni accedes, accesas. Si te urge encontrar a una persona, la solución es ver si alguien de tus contacts lo tiene; para enterarte de las últimas noticias al instante hay que seguir el Twitter, y ya sabes, si te taggean hay dos opciones: que te veas súper linda en esa foto o que te conviertas en el Shrek del Facebook hasta que taggeen a alguien más con una imagen menos favorecedora que la tuya.

Así que cibercuates, me desconecto. Pero cualquier cosa mándenme un mail (o escríbanme en mi muro o qué tal un comment en este blog).

Aprendiendo a escribir

Es como empezar de nuevo. Un lenguaje distinto. Pero qué chido.


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